Expertos en política fiscal han planteado la necesidad urgente de una reforma fiscal en México, argumentando que las tasas actuales del Impuesto Sobre la Renta (ISR) son injustas y no reflejan adecuadamente la capacidad de pago de los contribuyentes. En este sentido, la Alianza para la Justicia Fiscal ha propuesto una nueva estratificación de las tasas de ISR que gravaría más a los ricos del país.
Según la propuesta, las personas con ingresos mensuales a partir de 180 mil pesos serían sujetas a la tasa máxima de ISR, fijada en un 35 por ciento. Actualmente, esta tasa se aplica a aquellos con ingresos de 371 mil pesos al mes.
Diego De la Mora, director de Fundar, Centro de Análisis e Investigación, respalda esta iniciativa y argumenta que las tasas de ISR en México deben ajustarse para reflejar de manera más precisa las prácticas internacionales. Señala que la actual estructura fiscal presenta deficiencias y limitaciones que afectan negativamente la recaudación de impuestos en el país.
Una comparación con los estándares de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) revela una discrepancia significativa. En México, para tributar en la tasa máxima, el ingreso mensual debe ser 28.7 veces mayor que el salario promedio del país, mientras que el promedio de la OCDE es de 5.4 veces.
La propuesta de reforma fiscal busca abordar esta disparidad y asegurar que aquellos con mayores ingresos contribuyan de manera más equitativa al financiamiento de los programas sociales y servicios públicos del país. En un momento en el que la desigualdad económica se ha acentuado aún más debido a la pandemia, se considera crucial que los millonarios mexicanos asuman una parte justa de la carga fiscal.



