En la conferencia matutina desde Palacio Nacional, el presidente Andrés Manuel López Obrador anunció la postura de neutralidad de México en la reciente controversia entre Israel y Brasil, después de que el ministro israelí de Relaciones Exteriores declarara «persona non grata» al presidente brasileño, Luiz Inácio Lula Da Silva. Aunque evitó entrar en detalles sobre las declaraciones del mandatario brasileño, López Obrador destacó que Lula es un gran dirigente.
En el marco de la guerra entre Israel y el movimiento islamista Hamás en Gaza, Lula Da Silva comparó el conflicto con el Holocausto, calificándolo como un genocidio. Ante esta comparación, Israel Katz, ministro de Relaciones Exteriores de Israel, declaró a Lula «persona non grata». López Obrador expresó que México no condena a ninguna de las partes involucradas, manteniendo una postura de respeto y rechazo a la guerra.
El presidente mexicano reiteró la importancia de rechazar la guerra y abogó por una solución negociada al conflicto entre Israel y Hamás. Sin embargo, subrayó que México no desea inmiscuirse en polémicas externas y se mantendrá enfocado en sus propios asuntos. La decisión de Israel generó fuertes reacciones internacionales y añade un elemento más a las tensiones diplomáticas en la región.



