En los últimos nueve años, la violencia familiar ha dejado una huella devastadora en Puebla, con más de 68 mil mujeres convertidas en víctimas de este flagelo, según el Informe de la Fiscalía General del Estado (FGE). Los datos revelan un aumento alarmante en 2020, con 9 mil 124 casos registrados, mientras que en 2015 se reportaron 5 mil 24 incidentes, marcando el año de menor incidencia. Socorro Quezada Tiempo, integrante de la Red Plural de Mujeres, expresó su preocupación al reconocer que los esfuerzos gubernamentales para proteger a las mujeres carecen de la fuerza necesaria para generar un cambio significativo.
Desafíos persisten en la lucha contra la violencia de género en Puebla
En vísperas del Día Internacional de la Mujer, Quezada Tiempo subrayó que, a pesar de los intentos por combatir la violencia de género, las cifras no disminuyen. La falta de una verdadera «fuerza de estado» para visibilizar y prevenir la violencia contra las mujeres se evidencia en la sociedad poblana. Quezada señaló que, aunque se ha avanzado en legislación, la falta de conocimiento profundo de los diputados sobre el tema legal impide el progreso real. La violencia política de género, aunque tipificada, carece de sanciones efectivas, lo que revela una brecha en la tutela estatal.
Violencia vicaria y desafíos en el sistema judicial poblano
La violencia vicaria también se ha convertido en un desafío importante, ya que los jueces no cuentan con la capacitación necesaria en perspectiva de género y derechos de niños, niñas y adolescentes. Gabriela Rosas, de Mujeres por el derecho al cuidado y una vida libre de violencia, destacó que 17 casos en Puebla involucran diversos tipos de violencia, algunos de los cuales han dado un giro inquietante: los agresores acusan a las mujeres de maltrato. La falta de concienciación en jueces y juezas sobre estos temas preocupa a las activistas, quienes hacen un llamado a la presidenta del Tribunal Superior de Justicia, Belinda Aguilar Díaz, para emprender cursos de capacitación y reflexión.
La legalización del aborto como arma política: una nueva forma de violencia
El tema de la legalización del aborto ha sido utilizado como una herramienta política en Puebla, según Socorro Quezada. La iniciativa presentada en 2018 quedó estancada, acusando a los diputados de usar la cuestión solo para ganar popularidad en campañas electorales. Quezada lamenta que, a diferencia del matrimonio igualitario, el tema haya sido manipulado y no haya sido objeto de una discusión seria. La falta de avance en este ámbito contribuye a la persistencia de la violencia contra las mujeres en Puebla.



