Mauricio, un joven de 20 años que trabaja como paquetero en un supermercado en Salinas Victoria, Nuevo León, compartió detalles sobre sus ingresos provenientes de las propinas que recibe por empaquetar productos para los clientes. Su motivación principal para trabajar es ayudar a sus padres con los gastos del hogar y cubrir sus propias necesidades personales.
A pesar de no tener un salario fijo, Mauricio mencionó que en un día considerado «malo», logra ganar alrededor de 50 pesos, mientras que su promedio diario asciende a unos 300 pesos. Trabajando seis días a la semana, sus ganancias semanales rondan los mil 800 pesos. No obstante, en fechas especiales como Navidad o Año Nuevo, logra recaudar hasta 600 pesos en un día, ya que algunos clientes les otorgan un extra como un gesto navideño.
Aunque Mauricio solo trabaja medio día, reflexionó sobre la falta de consideración de algunas personas hacia los empleados del supermercado, mencionando experiencias en las que, a pesar de su esfuerzo al empacar grandes cantidades de compras, algunos clientes no dejaron propina. Expresó su deseo de que las personas sean más comprensivas y amables, destacando la importancia de la educación y la empatía en el trato hacia los trabajadores.
A pesar de sentir inicialmente cierta incomodidad por el trabajo, Mauricio ha cambiado su percepción y ahora lo considera una labor digna donde adquiere conocimientos valiosos, a pesar de la opinión que puedan tener sus compañeros de preparatoria sobre su empleo.



