El descarrilamiento de uno de los vagones del Tren Maya ocurrido el pasado 25 de marzo en Tixkikob, Yucatán, se debió a la falta de fijaciones mecánicas adecuadas en el cambio de vía, explicó el titular de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), Luis Cresencio Sandoval.
Durante la conferencia mañanera del presidente Andrés Manuel López Obrador, Sandoval detalló que el incidente fue ocasionado por la falta de fijadores de tornillo conocidos como «clamps», los cuales aseguran que el cambio de vía corra correctamente junto al riel.
«Estos aparatos se llaman clamps, son fijadores de lo que es el aparato de vía. Entonces, desconectan el aparato, el clamp, hacen la modificación del aparato de vía, lo ajustan para que pueda realizar su actividad el tren. Esto fue lo que se encontró, que la sujeción de este clamp no era el adecuado, no estuvo sujeta para que pudiera realizar su operación normal», explicó el funcionario.
El tren D006 se desplazaba de San Francisco de Campeche al aeropuerto de Cancún, Quintana Roo, cuando el último vagón salió de la vía a 50 metros antes de entrar a la estación Tixkikob, alrededor de las 9:25 horas.
Sandoval indicó que se presentó una denuncia ante el Ministerio Público Federal en Yucatán y se dio inicio a una carpeta de investigación, mientras que las empresas Alstom y Azvindi determinan el costo de los daños al tren y las vías.
Aunque aún se cuantifican los daños, el titular de la Sedena aclaró que ya se puso en marcha la póliza de seguro correspondiente.
Tras el incidente, el presidente López Obrador había comentado inicialmente que se debió a un «error humano», aunque no descartó que pudiera haber sido intencional.



