Las leyes contra la corrupción de menores en el Estado de México son severas, con penas que pueden alcanzar hasta 15 años de prisión y 7 mil días de multa. Aunque el término exacto «corrupción de menores» no está especificado en el Código Penal, existen disposiciones especiales para proteger el desarrollo y la dignidad de los menores de edad.
En contraste, la Ciudad de México tiene sanciones similares, con penas de hasta 18 años de cárcel y aborda específicamente actos como la mendicidad como formas de corrupción. Por otro lado, el Estado de Veracruz impone hasta 18 años de prisión, mientras que Nuevo León considera hasta 12 años de cárcel por actos relacionados con la depravación y el fomento de comportamientos perjudiciales.
El delito de corrupción de menores abarca una amplia gama de acciones, desde inducir al consumo de drogas o alcohol hasta promover actos sexuales o exhibiciones públicas. Las penas pueden agravarse hasta en un 50 por ciento si se cometen cerca de lugares como escuelas o parques infantiles, mostrando así una determinación en proteger a los más vulnerables de la sociedad.



