En un paso histórico, Alemania se une a la creciente lista de países que legalizan el cannabis recreativo, sumándose a Malta y Luxemburgo en Europa, y a Uruguay y Canadá en América. A partir del 1 de abril, los ciudadanos alemanes podrán comprar cannabis o cultivarlo en casa para consumo personal, según una de las legislaciones más liberales de Europa.
La ley fue ratificada con 407 votos a favor y 226 en contra durante una votación en el Parlamento alemán, siendo una reforma clave para el Ejecutivo del socialdemócrata Olaf Scholz. La nueva legislación permite obtener hasta 25 gramos de cannabis al día para uso personal a través de asociaciones reguladas y poseer hasta tres plantas en casa.
A pesar de esta legalización, la posesión y el consumo de la droga seguirán estando prohibidos para menores de 18 años. Alemania se une así a Malta, Luxemburgo, Uruguay y Canadá en la implementación de leyes más progresistas sobre el cannabis.
El ministro de Salud, Karl Lauterbach, defendió la medida argumentando que combatirá el aumento del consumo de cannabis obtenido en el mercado negro, sin garantías sobre su composición. Sin embargo, la ley generó controversia y resistencia, con críticos preocupados por los posibles riesgos para la salud de los jóvenes.
La reforma, respaldada por la coalición de Scholz, compuesta por socialdemócratas, Verdes y liberales del FDP, busca eficazmente combatir el narcotráfico. Aunque generó divisiones en la opinión pública alemana, con un 47% a favor y un 42% en contra según una encuesta de YouGov, marca un hito en la evolución de las políticas relacionadas con el cannabis en la región.

