A partir de septiembre de 2025, el SAT reforzó la supervisión sobre contribuyentes que utilizan varias tarjetas bancarias y departamentales. Aunque no es ilegal, la autoridad analiza movimientos que no coinciden con los ingresos declarados, con el fin de detectar posibles inconsistencias o evasión fiscal.
El organismo aplica algoritmos de cruce de información entre bancos, comercios y declaraciones fiscales; los gastos superiores a los ingresos reportados generan alertas automáticas. Tarjetas de tiendas como Liverpool, Coppel o Sears también están bajo vigilancia, y los depósitos en efectivo mayores a 15 mil pesos mensuales son reportados.
El SAT recomienda llevar un control detallado de ingresos y gastos, no prestar tarjetas, declarar todos los ingresos y preferir transferencias electrónicas, como medidas para evitar auditorías y sanciones.



