A 37 días de la desaparición de Carlos Emilio, joven originario de Durango que fue visto por última vez tras visitar un bar en Mazatlán, su familia continúa solicitando avances reales en la investigación y el refuerzo de las acciones de búsqueda.
Según la madre del joven, Brenda Valenzuela, han sido semanas de insistencia constante ante la Fiscalía de Sinaloa, pero hasta ahora —señala— no existe una línea de investigación clara ni información nueva que permita conocer su paradero. Asegura que, pese a los acercamientos diarios con las autoridades, únicamente reciben la misma respuesta: “se sigue trabajando”.
Explicó que no han tenido acceso a los videos ni al material obtenido del establecimiento donde estuvo su hijo, y mencionó que no se les ha presentado ningún informe sobre las diligencias realizadas en ese lugar. La familia permanece en Mazatlán a la espera de cualquier actualización, aunque afirma sentirse vulnerable e insegura ante la falta de respuestas.
En un mensaje dirigido a quienes pudieran tener información o incluso retener a su hijo, la madre pidió empatía y humanidad. Reiteró que su único objetivo es que Carlos Emilio regrese con vida, recordando que es un joven de 21 años con una vida por delante y ningún conflicto con otras personas. Solicitó que, quien pudiera ayudar, lo haga pensando en el derecho del joven a volver a su hogar.
La familia continúa con actividades de difusión, búsqueda y acompañamiento legal, esperando que las autoridades estatales y federales aceleren la investigación y brinden resultados concretos.



