El actor Bruce Willis, de 70 años, fue trasladado a una casa adaptada con atención médica permanente debido al progresivo avance de su demencia frontotemporal.
Su esposa, Emma Heming, señaló que la decisión fue una de las más difíciles de su vida, pero necesaria para garantizar la seguridad y bienestar del protagonista de Duro de matar.
Aunque su salud física se mantiene estable, Willis ya no puede hablar ni recordar su carrera, lo que ha obligado a su familia a reorganizar por completo su vida.
Emma explicó que ahora se comunican con él a través de gestos y miradas, y que el nuevo hogar se ha convertido en un “segundo espacio familiar” donde sus hijas pueden convivir con cariño y calma, lejos del ruido que agravaba sus síntomas.
Desde su diagnóstico inicial en 2022, su esposa y sus cinco hijas dos con Emma y tres con Demi Moore han estado a su lado en este proceso que ha conmovido al mundo del espectáculo.

