Durante las celebraciones de Fin de Año el 31 de diciembre de 2024, un joven duranguense de 14 años, sufrió un accidente por el mal uso de pirotecnia, cuando detonaba cohetes, uno de ellos explotó en su mano derecha, amputándole el dedo índice, por lo que sus familiares lo trasladaron al Hospital Materno Infantil de la capital.



