Los familiares de Gabriel, un bebé brutalmente golpeado por su propio padre cuando apenas tenía cuatro meses y medio de edad en junio del año pasado, están clamando por justicia para el pequeño. Según Rosario Charretón, abuela del niño y quien tiene la custodia legal, el bebé fue llevado al hospital por neumonía, pero los médicos descubrieron evidencia de abuso infantil.
Charretón detalló que Gabriel llegó al hospital en condiciones desgarradoras, con múltiples fracturas y señales de violencia en su cuerpo. Después de una estadía de 53 días en el hospital, el bebé finalmente fue dado de alta, pero las secuelas físicas y emocionales persisten.
A pesar de la evidencia presentada y las dos audiencias realizadas, el presunto agresor, el padre de Gabriel, sigue en libertad. La familia espera que una audiencia próxima pueda finalmente vincularlo al caso y que se le dicten medidas cautelares adecuadas.
La abuela, además de ser tutora legal del niño, está luchando incansablemente por la justicia para Gabriel. Ella y otros familiares esperan que el sistema legal actúe en consecuencia y que se haga justicia por el sufrimiento que ha experimentado el pequeño.



